Extraída del fruto del árbol de karité, esta manteca es un súper alimento para la piel. Contiene ácidos grasos, vitaminas A y E, y propiedades antiinflamatorias que la convierten en una aliada perfecta para nutrir, suavizar y reparar.

La manteca de karité es especialmente útil en climas secos o fríos, ya que protege y restaura la barrera cutánea. También ayuda con estrías, irritaciones y piel agrietada. Su textura rica y cremosa se funde al contacto con la piel, dejando una sensación de confort inmediato.

🌿 Sabiduría ancestral: utilizada por generaciones en África, hoy llega a ti como parte de nuestras fórmulas conscientes.